Este documento presenta un análisis comparativo entre el grupo focal de familias y el de profesionales de Atención Temprana en Albacete, identificando consensos y discrepancias a partir de los dominios analíticos utilizados en ATLAS.ti. El análisis se desarrolla de forma narrativa, integrando interpretación cualitativa.

En relación con la Evaluación inicial y diagnóstico, existe un consenso claro en que el sistema presenta limitaciones. Las familias describen retrasos y falta de escucha, mientras que los profesionales reconocen dificultades en la detección temprana y en las herramientas disponibles. Sin embargo, la discrepancia radica en la vivencia: las familias lo experimentan como pérdida de tiempo y oportunidad, mientras que los profesionales lo conceptualizan como una limitación estructural del sistema.

En el dominio del Rol de la familia, ambos grupos coinciden en que la familia es el eje de la intervención. No obstante, existe una discrepancia relevante: los profesionales describen un modelo centrado en la familia, mientras que las familias relatan una experiencia de sobrecarga y responsabilidad no siempre acompañada. Esto sugiere una distancia entre el modelo teórico y la práctica real.

Respecto al Apoyo y acompañamiento emocional, hay consenso en su importancia. Las familias lo expresan como una necesidad no cubierta, mientras que los profesionales reconocen que los modelos actuales no integran suficientemente esta dimensión. La discrepancia se sitúa en la implementación: se reconoce como necesario, pero no se estructura de forma sistemática.

En el ámbito de la Regulación emocional y sensorial, existe un alto grado de acuerdo. Ambos grupos identifican la regulación como base del desarrollo. Las familias lo viven como una dificultad cotidiana, mientras que los profesionales lo conceptualizan como un eje central de intervención.

En relación con el Apego, vínculo y sincronía, los profesionales señalan que es una dimensión poco trabajada en los modelos, mientras que las familias muestran su impacto en la relación diaria con sus hijos. Existe consenso implícito, pero falta integración explícita en la práctica.

El dominio de la Vida diaria muestra convergencia: ambos grupos reconocen la importancia de trabajar aspectos funcionales como sueño, alimentación o conducta. Sin embargo, las familias perciben que estos temas no siempre reciben suficiente atención en la intervención.

En el ámbito de la Escolarización y servicios, se observa uno de los mayores consensos: ambos grupos identifican dificultades en la coordinación y en la respuesta educativa. La discrepancia se sitúa en la atribución de responsabilidades, ya que las familias lo viven como falta de respuesta directa, mientras que los profesionales señalan limitaciones estructurales del sistema.

Finalmente, en el dominio de Recomendaciones y modelo ideal, ambos grupos coinciden en la necesidad de modelos más flexibles, coordinados y centrados en la realidad de las familias. Se plantea la integración de dimensiones emocionales, contextuales y relacionales como elementos imprescindibles.

En conjunto, el análisis comparativo evidencia una alta convergencia en la identificación de problemas y necesidades, pero también una brecha significativa entre la conceptualización profesional y la experiencia vivida por las familias. Esta distancia señala la necesidad de avanzar hacia modelos más coherentes, integrados y sensibles a la complejidad real de la intervención temprana.